Cada obra empieza con una referencia fotográfica y termina cuando la imagen tiene vida propia sobre el papel. Sandra comparte las fases del proceso: el encaje a lápiz, la construcción del volumen por capas, los detalles de encajes y lágrimas, y el acabado final. Siempre con fotos de progreso para el cliente. La obra no sale hasta que esté lista de verdad.
Cada encargo es único e irrepetible. Sandra dibuja a mano, en grafito puro, con el nivel de detalle que merece la imagen que eliges. Envíame tu referencia y hablamos sin compromiso.
Ver cómo hacer un encargo